jueves, 6 de noviembre de 2014

La estrategia de la injusticia.

El abogado con el pan desmigajado.
Un abogado presento un pan encima de una mesa. Y pregunto a los que le miraban.
¿Qué es lo que ven? Todos respondieron lo mismo un pan. Entonces el abogado saco un cuchillo de su maletín y partió el pan en cuatro trozos. Y les volvió a preguntar. ¿Y ahora que es lo que ven? y alguien le contesto. Ahora se ven los 4 trozos cortados del pan. El abogado dijo: esperar un momento. Y volvió a sacar e cuchillo y partió los 4 trozos en muchos pequeños trozos. Y es volvió a preguntar. ¿Y ahora, que es lo que ven? Y alguien le contesto. Ahora se ven muchos trozos pequeños de pan. Pero el abogado les intrigo conviniendo y diciéndoles. Pero también podían ser los trozos de una barra de pan. Y todos se quedaron callados.
Entonces el abogado saco su cuchillo y los volvió a trocear hasta dejarlos en trocitos muy pequeños. Y después con sus manos desmigajo a todos los trocitos del pan. Y a todos los que habían presentes les dijo. Ahora ya si que esta bien.
Entonces otro abogado que había entre ellos les dijo a todos un momento. Y recogiendo dos de las migajas que parecían ser las más grandes las unía y es decía a todos. Esto es de un trozo del pan. Pero el abogado que lo había troceado el pan le corrigió presurosamente diciéndole. Esto es solo un presunto trozo del pan. Pero déjalo ay encima de a mesa. Y cuando el otro abogado lo dejo. Entonces el que había desmigajado todo el pan.
Con mucha saña desmigajo aquellos pequeños trocitos. Y volvió a decirles. Ahora si que ya esta bien.
La moraleja es: Si se le hubiera troceado la mano al abogado que desmigajo el primer pan. También a otros abogados, por el miedo, les hubiese atemorizado poner sus manos en la mesa.
El abogado y la gallina. 
Después el mismo abogado limpio la mesa del pan y puso en la mesa a una gallina. Y entro en la sala un hombre pobre que no tenía los medios para comer. Y se le acusaba del intento por haber robado la gallina. Y el abogado le acusaba diciéndole a toda la sala.Este hombre. Señalando al hombre pobre. Ha cometido un delito muy grave al sustraer la gallina de su habitad. Porque esta gallina estaba a punto de poner un huevo. Del que mas tarde nacería un pollo. Y este pollo hubiese engendrado a muchos más pollos en una granja. Y que así podía servir para dar de comer a mucha más gente.Por esto yo le acuso de un aborto crimina-lista a este hombre.
Otro abogado juez, mirando a aquel hombre completamente acorralado. Dirigiéndose a el le pregunto: Y usted como se considera de los cargos que aquí de usted han sido emitidos.
El pobre hombre avergonzado y arrepentido, se confeso. Yo soy culpable de haber querido robar la gallina para comérmela con mi familia porque teníamos mucha hambre. Pero con respecto a lo de la granja que me acusa este hombre, yo me considero un inocente.
Enseñanza. Como se puede condenar por el alimento con a excusa de pretender alimentar a muchos mas. Como se puede pedir agua para todos. Y a la vez privatizarla y quitársela a algunas de las familias. 
 

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